¿UNA VUELTA DE TUERCA EN LAS DIFICULTADES TÉCNICAS DE LOS RECORRIDOS DE SALTOS?

Es un hecho evidente el que las dificultades técnicas de los recorridos de salto de obstáculos, son cada vez mayores y más selectivas, tanto para los caballos como para los jinetes.
Si observamos recorridos de hace 40 años y los comparamos con los de la actualidad, podemos observar que la diferencia entre los de entonces y los actuales no se encuentra tanto en las alturas de los obstáculos, como en las dificultades que el Jefe de Pista (perdón, diseñador de recorrido) busca con distancias que obligan a los jinetes a trabajar desde que pasan el crono de salida hasta el de llegada, y con trazados que no permiten el más mínimo despiste de los caballos.

Si tomamos como referencia los recorridos de las Olimpiadas modernas, podemos diferenciar tres etapas que marcan cambios importantes en la filosofía de los trazados de las pruebas:

Esta evolución natural que busca tanto la dificultad técnica, como el espectáculo, está justificada por varias razones: por un lado hace que aumente el número de buenos jinetes con un máximo nivel de profesionalidad y preparación técnica, a la vez que desaparece casi por completo, al menos en la más alta competición, la figura del deportista semiprofesional que busca la gloria olímpica a base de fuertes ingresos económicos.
Por otra parte, cada vez más la cría de caballos deportivos para salto consigue un número más elevado de productos de calidad que aumentan las probabilidades de que a más jinetes les llegue en algún momento el ¨crack¨ que continuamente están buscando. Se trata de caballos que no solamente tienen fuerza y buena cabeza como los de los años 80, sino que además deben poseer mucha clase para resolver con éxito situaciones comprometidas, y mucha docilidad para asumir la doma necesaria que les hace resistir el estrés que produce una prueba con las máximas dificultades técnicas.
Y por último, se dispone de pistas de calidad que permiten forzar la competición desde el punto de vista físico, sin asumir riesgo de que aparezcan lesiones.

Las dos últimas grandes citas que se han celebrado en este año 2010 diseñadas por Frank Rothenberger (el ¨top¨ de los diseñadores actuales a nivel mundial) da qué pensar acerca de los objetivos que hoy día se buscan en una competición de salto de obstáculos del máximo nivel internacional. Vamos a analizar los Grandes Premios de Burdeos (Copa del Mundo) y de Neumünster (***), ambos disputados en el mes de febrero.

Recorrido de salto
GRAN PREMIO CSIW***** DE BURDEOS (7 de febrero de 2010)



El primer recorrido, que es el que vamos a analizar, constaba de trece obstáculos y dieciséis esfuerzos. Desde el primer salto hasta el último no se da un respiro a los jinetes, y la dificultad de la prueba se ve en el hecho de que todos los obstáculos son derribados como mínimo una vez por alguno de los 36 participantes. Solamente dos participantes finalizaron la prueba en cero: Marcus Ehning, al final ganador de la misma, con el Holseiner LECONTE (hijo de Lasino) y Philippe Weishaupt montando al igualmente Holsteiner CATOKI (por Cambridge).

A continuación pongo todas las distancias entre cada dos obstáculos de la prueba, y entre paréntesis la que hubiera sido la distancia más cómoda para esa calle. Se puede apreciar la diferencia entre las mediciones que puso Frank Rothenberger, y las que hubieran sido ¨de libro¨.
Por último añado el número de trancos que más se repitieron en cada dificultad por parte de los participantes en el Gran Premio.


Obstáculos Distancia F.R. Distancia cómoda Número de trancos
1-2 28 m,s. (28,50) 7
3-4a 17,50 m,s. (18,50) 4
4a-4b 7,80 m,s. (7,75) 1
4b-4c 10,90 m,s. (10,75) 2
5-6 26 m,s. (26) 6
6-7 19 m,s. (18,50) 4
8-9 21,50 m,s. (22,50) 5
9-10 29 m,s. (29) 7
11a-11b 7,90 m,s. (7,80) 1
11b-12 15 m,s. (14,75) 3
12-13 24,20 (22,50 ó 26,50) 5 ó 6


Recorrido de salto
GRAN PREMIO CSI*** DE NEUMÜNSTER (21 de febrero de 2010)



En esta ocasión eran 40 binomios los que tomaban parte en el Gran Premio. Sobre el papel, el trazado era técnico aunque no con las dificultades que planteaba Burdeos. Sin embargo, la ligereza de los obstáculos de barras de tres metros, hacía que los derribos apareciesen continuamente, y al final tan sólo Huger Wulschner montando al Holsteiner CÉFALO (por Caretino) fueron los únicos sin falta de todos los participantes.

Realizamos de nuevo un análisis similar del recorrido diseñado por Frank Rothenberger.

Obstáculos Distancia F.R. Distancia cómoda Número de trancos
4-5 18,30 m,s. (18,50) 4
5-6 25,50 m,s. (26) 6
7a-7b 10,95 m,s. (10,80) 2
7b-7c 7,90 m,s. (7,90) 1
7c-8 19 m,s. (18,75) 4
9-10a 25,50 m,s. (26) 6
10a-10b 10,70 m,s. (10,80) 2
11-12 28 m,s. (28,50) 7


Según lo visto en los últimos concursos importantes de Europa, el objetivo que se busca es alcanzar la máxima perfección técnica en la equitación de salto de obstáculos. Desde mi punto de vista ésta es la línea a seguir, puesto que lleva consigo la búsqueda de la excelencia en la cría de caballos de salto, el desarrollo de un intenso trabajo de entrenamiento para poder alcanzar el éxito en la competición, y la absoluta dedicación de los jinetes que quieran estar en lo más alto de la competición mundial.